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Visión doble

Iba a dedicar esta entrada a la fiesta del primero de mayo, un día dedicado desde hace siglos a los regalos que nos da la naturaleza en primavera, pero el corazón manda, y hoy el corazón me manda a España, mi segundo hogar.

Vivía ahí solamente cinco años, pero ese país, tan lleno de carácter, contradicciones, historia, arte, y música se adueñó de mí de una forma que se puede reconocer, pero que no se puede explicar por todo. De hecho creo que cuando algo, algún lugar, o alguna persona se adueña de una parte de ti o una parte de tu "mero corazón", no se puede explicar por entero. Si lo podrías explicar, si lo podrías identificar los pasos concretos del proceso, entonces perderías por lo menos unos de los lazos entre tí mismo y ese Otro que es, a la vez, tu dueño, tu escenario, tu historia, y tu vida.

Siempre que cambien las estaciones del año, siento nostalgia por España, específicamente por el paisaje del centro del país, donde viviá entre pinos mediterráneos y colinas cuyas cimas tocaron las nubes durante la puesta del sol como si estuvieran acariciando al cielo.

Ojo--mientras vivía ahí también extrañaba el paisaje de mi tierra natal del estado de Tejas. Así es la vida de una persona que ha encontrado más de un hogar en la vida, que tiene más de un dueño de su corazón. Siempre extrañas a algo o alguien, y así tienes que hacer tus paces con la nostalgia, algo que hice hoy, gracias a mi prima.

No hemos hablado desde un año por lo menos. Hemos sustituído los "emilios" por la conversación telefónica. Ya sabes, la diferencia entre los husos horarios, el estrés de nuestros trabajos, el ritmo de esta vida "modesna". Pero hoy, la llamé. Escuché esa voz con la cual he compartido tanto. Qué regalo es escuchar la voz de nuestros seres queridos. Es medicina que entra por los oídos y recorre nuestro cuerpo hasta llegar al corazón.

Hablamos de cosas familiares como si no estuviera fuera del país ni unos minutos, como si hubiéramos hablado por teléfono la semana pasada. Y ahora, gracias a esa conversación, miro por mi ventana y veo doble. Veo los árboles tejanos, sus ramas bailando con las brisas primaverales, y veo los pinos mediterráneos, coronando las colinas que rodean un pueblo pequeño, bajo un sol que genera una luz tan fuerte que me da la impresión que no es sólo visible sino también tocable, una luz del sol tan fuerte que parece tener textura.

Quizás celebre el 1º de mayo en el 5º de mayo, o el 2º o el 3º. Hoy celebro el regalo de haber conocido y vivido la primavera en dos lugares distintos, en dos lugares que quiero y con gente que quiero y admiro. Ojalá que disfrutes de estas imágenes de mi visión doble de la primavera vestido de estilo tejano y estilo español. A ver si puedes averiguar cuales fotos vienen de Tejas y cuales de España . . . .

Text and images, copyright Ysabel de la Rosa, all rights reserved. Todos los derechos reservados.

Comments

Alejandra said…
Que bien escribes...., un beso fuerte

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